domingo, 5 de julio de 2015

Parroquia. Oikos. Lugar de acogida

Estamos en Linares.
No mucho más calor que en Tres Cantos.
El viaje ha ido bien y ha servido para dormir y reparar fuerzas.


Nos esperaban con los brazos abiertos, con los salones engAlanados, con sonrisas de amigos, con abrazos de hermanos.
Tanto, que los chicos se sienten importantes. 
Parroquia significa casa, en su sentido etimológico. Y no hay tantas como debieran. Tenemos mucha suerte.

En la cárcel se curra mucho

Son palabras de Juan, un interno que cumple condena en Soto del Real, y que trabaja en el taller de encuadernación de Cáritas.
Quiere que se sepa.
Les encargamos 80 cuadernos hace dos meses. Terminados los pedidos de junio, a por ellos.
No contaban con la rotura de cañerías. Dos semanas el taller cerrado. El jueves volvieron a abrirlo. Solo consiguieron terminar 11. Hoy nos hemos llevado 86.
"En doble turno, Josema". "Hemos pedido permiso para que nos abrieran el taller tras el recuento, somos gente seria y los pedidos se cumplen" -dice Luis-. "A 14 horas, hemos estado".
"Y más por los chavales de vuestro campamento en Linares" -remarca Juan-.
"Diles que rezamos por ellos y su trabajo, Josema, yo salí de una barriada como esa y sé lo que es. A mí no vinieron a ofrecerme campamentos", -Dice con voz entrecortada, Dani-.
El autocar con los chicos, próximo ya a su llegada a Linares.  La furgoneta tardará algo más. Os escribo sentado junto a dos cajas de cartón llenas de cuadernos.
Cada uno, signo de mucho trabajo, por nuestros chic@s, por los críos de barriadas que no eligieron, por su libertad.

sábado, 4 de julio de 2015

Tan cerca y tan lejos

Quizá pienses que se trata de un fiordo noruego, o de la invitación a una playa caribeña. 
Pero no. Es belleza cercana. La distancia de la puerta de la parroquia a este espectaculo es de 42 minutos. 
Seguramente haya tardes que hayamos gastado más tiempo del que hubièramos necesitado para ir, volver y disfrutar del espectáculo. Y, encina, sin ser capaces de alejarnos de la tristeza o del enfado.
Pagamos por encontrar rincones que en el fondo nos esperan cercanos a que sepamos reconocerlos. 
Y ojalá fueran solo los rincones.
Buscamos la belleza que quizá ya nos rodea, o nos habita. Anhelamos lo que quizá ya nos fue regalado.
Y no lo vemos. Quizá nublados por nuestros propios anhelos. 
Tan cerca
y tan lejos.

Todos sanos y salvos

Mucho calor. Esto del cambio climático no tiene ninguna gracia. Tiene razón el Papa. Habrá que leer la Encíclica.
Se les nota en los coloretes. Y que después de 5 años trabajando con ellos es la primera vez que piden irse a la cama.
Por lo demás, están todos sanos. Y lo que es más importante, satisfechos y felices.
Al fondo, las últimas risas de sus conversaciones. Enfrente, las estrellas. Las mismas que en Tres Cantos. Pero en un sábado distinto. Con otras experiencias a las espaldas. 
Incluso más animosas. Surgen del paseo a coste cero. De la conversación. Del encuentro. De reconocimiento mutuo.
A nuestra vuelta, las mismas estrellas nos recordarán que las risas profundas están al alcance de nuestra mano.

¿Porqué hacemos un campo de trabajo?

¿Por qué hay jóvenes cuyas vacaciones no se desarrollarán en playas, caribes o emplazamientos glamurosos? ¿por qué se organizan turnos de vacaciones laborales para que coincidan con fechas de una actividad de tiempo libre?

¿Por qué se emprenden 63 gestiones de índole jurídica, económica, administrativa?

¿Por qué se consagran más de 200 horas a la preparación, diseño, planificación de una actividad de tiempo libre?

1. Porque otros nos ofrecieron este regalo en otros momentos de la historia y toda persona tiene la obligación moral de devolver parte de lo recibido.
2. Porque las personas no alcanzan plenitud en el consumo sino en la creación y en el ofrecimiento.
3. Porque estamos preocupados con el hecho de que las bondades de Tres Cantos se conviertan en impedimentos para contemplar que la realidad es muy compleja y no puede entenderse sin la realidad de la exclusión social y la desigualdad.
4. Porque queremos romper la esclavitud de un ocio fundado en el consumo y que, en no pocas ocasiones, supone un riesgo para el crecimiento de la persona.
5. Porque en el silencio, en la naturaleza, en el pobre, Dios se revela.
6. Porque nos sentimos enviados por Él a mostrar el evangelio de la vida.
7. Porque queremos a vuestros hij@s, como si fueran los nuestros.