Una de las salas aspira a ser la noble, la de referencia. En absoluto por la calidad de su mobiliario, que es respetuosamente austero, sino por los recuerdos que encierra.
Fotos que esbozan una mínina autobiografía.
Y, entre ellas, una especial.
Tiene ya cuatro años. Y da cuenta de una visita de un obispo con motivo de una experiencia de campo de trabajo con niños marginados y unos jóvenes venido de un lugar que parece llamarse Tres Cantos.
Hace ya cuatro años de aquello. Tantos como ediciones de esta actividad.
En la foto algunos que continuamos. La mayoría no. Pero es alegría saber que algunos de ellos leerán el post mientras preparan campamentos. O mientras afilan las botas para Santiago.
En cuatro años han cambiado muchas cosas. Pero otras permanecen.
Es un regalo saber que aquellos son ahora referencia de otros.
Bea, Melissa, Yaros, Laura, Miguel, Celia, Belén, Alex, Carlos, Juancar, Gaby, Inés, Andrea, Teresa, Celia...
Hoy estáis en nuestra oración de acción de gracias. Y todos los días en el salón donde la Parroquia De Santa Bárbara rinde homenaje a los momentos en los que Dios pasó por su historia.

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